Acerca de mí



Mis lentes de cristal gris



Hace tiempo que dejé de usar mis lentes de color rosa con las cuales veía la vida, guardándolas en un rincón del olvido.

Un día, rebuscando en el baúl de mis recuerdos, volví a encontrarlas aunque algo en ellas había cambiado. Tal vez por el paso de los años, o quizá porque las cosas se estropean si no las usas, el caso es que los cristales se habían tornado de color gris. Me pregunté que pasaría si me las probaba, ¿podrían mis ojos estropearse aún más de lo que estaban? sentía curiosidad y a la vez incertidumbre por lo que podría ocurrir.

Me armé de valor y me las puse. De repente, mi visión se volvió más objetiva, clara e imparcial. Las cosas eran como eran, ni más positivas ni más negativas, sino tal cual eran en realidad. Además, tenía una sensación de calma poco usual, como si no desease cambiar las cosas, puesto que así estaban bien.

Me gustaron esas gafas, así que las adopté de nuevo para mi uso habitual. Sentía que las cosas podían ser más fáciles con ellas. Tan sólo tenía que ponérmelas cuando empezara a ponerme nerviosa o ansiosa por alguna situación que no me gustara. Desde entonces, todo está mejor.